He querido esperar a escribir este post para ver como se comportaba la acción de Apple después de que la compañía hiciera pública, el pasado viernes 13 de enero, su informe sobre cadena de proveedores junto al listado nominativo de los mismos.
En dicho documento se revelaban, entre otros temas, las prácticas e incumplimientos de su Código de Conducta que han sido descubiertos por las auditorías llevadas a cabo durante el pasado ejercicio de 2011 entre sus proveedores. ¿Qué ha pasado con su valor bursátil? La acción de la compañía de Cupertino cerró dicho día a 419,81 dólares; sin embargo el día de ayer, 18 de enero, las acciones cerraron a 429,11 dólares lo que ha supuesto un incremento del 2,23 por ciento.
Este dato lo podemos interpretar de forma que la transparencia de la gestión puede suponer un elemento de generación de valor, al mostrar a los grupos de interés de la compañía cuales son las políticas que se están adoptando para mejorar su comportamiento e imagen de marca, mas haya de la calidad del producto y atención a sus clientes. Creo que es interesante recordar en estos momentos que Apple ha pasado de ocupar los puestos de cola del ranking de empresas tecnológicas más sucias, según Greenpeace, a estar en el cuarto puesto con una puntación de 4,6 sobre un total de 10 posibles, cuando en 2010 estaba en noveno lugar entre las 15 empresas analizadas.
Más allá de estas consideraciones merece la pena que analicemos el contenido de la información facilitada hace una semana, así como otros elementos de información pública que tiene la compañía, máxime cuando la Junta General de Accionistas de 2010 votó en contra de la creación de un Comité de Sostenibilidad y de la publicación de un informe de responsabilidad social anual.
En primer lugar cabe destacar que Apple ha introducido modificaciones en su web corporativa para incluir un microsite específico sobre la gestión de la cadena de proveedores, en donde se incluye el Código de Conducta que éstos deben observar, la lista de los mismos, un repositorio de todos los informes emitidos desde 2007, y actuaciones auditoría y programas de formación que se realizan con las empresas que trabajan para la compañía.
El último informe revela tres importantes novedades, independientemente los hallazgos de las auditorías. En primer lugar los responsables de la empresa tecnológica hacen pública su alianza con Fair Labour Association, que tendrán que hacer públicos en su web las incidencias encontradas en las auditorías que hagan a los proveedores de Apple. Este punto tiene sus claroscuros, puesto que después de navegar por la web de esta asociación veo que el último informe de sus actuaciones publicado corresponde a 2009, y la última nota de prensa incluida en su sala de prensa es de marzo de 2011, por lo que por estos datos no practican mucho la transparencia.
Un segundo elemento que hay que destacar es extensión a sus proveedores de la obligatoriedad de un informe de sostenibilidad de acuerdo con estandard internacional de Global Reporting Initiative (GRI). Magnifica iniciativa, pero creo que ellos también lo tendrían que llevar a cabo, independientemente de los informes de medioambiente y de proveedores, puesto que la responsabilidad social corporativa y la sostenibilidad va mucho más allá.
La última novedad corresponde al tipo de auditorías que lleva a cabo la compañía. Además de las auditorías para conocer el grado de cumplimiento del Código de Conducta de Proveedores, Apple ha comenzado a realizar auditorías específicas sobre medioambiente.
Vemos que se han llevado a cabo mejoras, pero todavía queda camino por recorrer. La información que se ofrece, según mi criterio, es bastante generalista. El informe debe de profundizar más en las violaciones que han sido detectadas, así como las principales áreas en las que se esta trabajando para conseguir una mejora en el cumplimiento del Código de Conducta. Apple tendría que ser más transparente en los objetivos anuales que se marca, y al igual que exige a sus proveedores debería de contar con un informe de sostenibilidad consolidado donde se puedan leer las acciones y avances o retrocesos en todas la áreas que implica una gestión integral y transversal de la sostenibilidad, desde la relación con los accionistas a los proveedores, pasando por los recursos humanos y la atención al medio ambiente, y las inversiones en la comunidad.